¿Estás probando cambios para mejorar tu estilo de vida? Y ahora ves por doquier productos naturales, bio, ecológicos, orgánicos, en fin, una extensa lista que no sabes por dónde iniciar. Ahorra tiempo y dinero, que aquí te comparto algunos errores que cometí buscando alternativas naturales.

Porque es natural es bueno.

No necesariamente. A veces ese ingrediente o mezcla no es la indicada para tu cuerpo, tipo de piel o te puede generar alguna reacción alérgica. Aprende a escuchar tu cuerpo y reconocer los ingredientes que te hacen sentir mejor. Te cuento que hace unos años estaba en busca de desodorantes naturales y compré uno que tenía ingredientes naturales y buenos, pero no me sentó bien y me causó inflamación en las axilas. De todas formas, sigo probando alternativas naturales, la diferencia es que ahora los busco con pocos ingredientes para identificar los que me puedan causar alguna incomodidad.

Si es natural es amigable con el medio ambiente.

Me gusta probar productos naturales para reducir mi impacto en el medio ambiente. Sin embargo, hay productos naturales que no son fáciles de renovar o que se fabrican con prácticas poco sustentables, resultando en algo más dañino para el planeta. También hay productos naturales que son buenos pero que el empaque es más grande que el producto en sí y generamos una cantidad impresionante de basura.

No leer los ingredientes.

Irte con la idea o finta de la etiqueta frontal del producto puede resultar en sólo publicidad. Las reglas de etiquetado pueden variar dependiendo del país o del producto; pero por lo general, en la lista de ingredientes se desglosa de lo que realmente está hecho y va de mayor a menor cantidad contenida en el producto. Si buscas algo natural, ya sea de alimentos, higiene personal, limpieza de la casa, cosméticos, etc., evita que tenga aditivos, componentes difíciles de pronunciar o una lista súper larga.

Anécdota. Compré una barra de pan, la publicidad decía que era integral y con semillas de linaza. Llegué a la casa y por curiosidad leí los ingredientes, ohh sorpresa, su tercer ingrediente era AZÚCAR y una lista de cosas difíciles de leer. Entiendo que para productos salados se le agregue algo de azúcar para resaltar el sabor, pero de ahí a que esté entre sus ingredientes principales… dúdale. La próxima que vayas al súper échale un vistazo a alguno de los productos que compres.

Los productos naturales son más baratos.

Normalmente asociamos el costo de un producto con la cantidad de dinero que estamos pagando en ese momento. En cuanto a productos naturales, a veces creemos que por ser de pocos ingredientes o menos elaborado tiene un precio menor. No siempre es así, el volumen de productos naturales sigue siendo inferior a los productos sintéticos que podemos encontrar en el supermercado y el precio de uno natural puede parecer más alto que el de uno sintético.

Te invito a valorar el producto más allá de lo que estés desembolsando en ese momento, súmale el impacto que tendrá en tu salud, en el medio ambiente y en tu comunidad. ¿Qué efectos tendrá ese producto en mi cuerpo? ¿Qué le estoy regresando al planeta con esta compra? ¿Estoy apoyando al crecimiento de otras personas?

Photo by Toa Heftiba on Unsplash

Si estás interesado en probar productos naturales, te felicito y aplaudo tu interés. Inténtalo, prueba y encuentra lo que mejor vaya con tu estilo de vida. Deseo que mis errores puedan ayudarte y darte un poquito de guía en tu búsqueda.

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